Bienvenidas.

Espero os guste y pronto llenéis este espacio con vuestras creaciones. Petonets.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ej.65: Seguir texto. Ya convertido en pecho, el personaje se pregunta cómo podría seguir su tarea docente. Dejo la respuesta entre vuestras manos…

En algún momento entre la primera y la segunda de las dos grandes «crisis» a las que he sobrevivido hasta ahora en el hospital (si de un hospital se trata), recibí la visita de Arthur Schonbrunn, decano del departamento de Artes y Ciencias en Stony Brook, a quien conozco desde mi estancia en Palo Alto, cuando él era el joven y célebre profesor de Stanford y yo estudiaba allí para obtener el doctorado en filosofía y letras. Hace ocho años, Arthur, como presidente del recién creado departamento de literatura comparada, me llevó desde Stanford a Stony Brook. Ahora tiene cerca de cincuenta años y es un caballero irónico y encantador, un hombre que, pese a que se dedica a la docencia, tiene una elegancia, tanto de maneras como de indumentaria, que resulta excepcional y casi alarmante. La competencia social de Arthur y el hecho de que nos conocemos desde hace tanto tiempo fue lo que me decidió (así como al doctor Klinger) a elegirlo como la persona idónea para realizar mi presentación en sociedad tras la victoria sobre los anhelos fálicos de mi pezón. También deseaba que Arthur viniera para poder hablarle -si no durante la primera visita, entonces en la siguiente- sobre el modo de enfocar mi continuidad como profesor universitario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario