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Espero os guste y pronto llenéis este espacio con vuestras creaciones. Petonets.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ej. nº 60 / Nombre: Conchi / Fecha: Enero 2009

Al atravesar la comarca de Los Monegros el sol dibujaba líneas caprichosas en la luna delantera del automóvil. . Entonces, desde aquella fantasía que escondía mi ignorancia, no hubiera podido imaginar al fondo, el Ebro. Extenso, majestuoso, dominante. Como las puntas de lanza de La Pilarica que, dirigidas hacia el cielo con grandilocuencia, habíamos dejado atrás.
El territorio árido que nos acompañaba daba al paisaje un aire semidesértico y al viaje un halo de rutina
El calor que rozaba mi piel me invitaba a cerrar los ojos y a imaginarme las cuatro ruedas girando, girando…Y en mi sueño se cubrían los barrancos de arcillas que habían formado las aguas torrenciales, por el verdor de pinos y abetos de alta montaña. Así, lo que parecía páramos de la Meseta podían llegar a ser –si yo así lo quería- fértiles valles pirenaicos.
Pero, abrí los ojos y noté que mi rostro había dejado de sentirse cálido… Aún pude divisar, a pesar de la tenue luz natural, algunas encinas en las alturas. Y, en la depresión, la agricultura era de secano porque –según explicó mi padre mientras conducía- las lluvias allí, eran escasas la mayor parte del año.

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